jueves, septiembre 29

No es tan fácil ser diferente.

Ser diferente no era fácil. Jack lo había notado a lo largo de sus años en aquella institución, que lo más sencillo para salir bien parado era no llamar la atención, lo cual significaba confundirse con el resto, unirse a la normalidad. Las personas que no eran normales nadaban contracorriente, golpeándose, sin querer, con los que sí lo eran. Y a la gente normal no solía gustarle los que no eran como ellos, porque eso les asustaba, les desconcertaba, creaba una brecha en el bucle de su rutina. Les hacía ver que había otras opciones si miraban a su alrededor y eso les daba miedo, porque era mucho más sencillo hacer lo que tantos otros hacían, seguir el mismo camino, en línea recta. Siempre en línea recta.



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